No es sencillo empezar a escribir el día en que termina la temporada. Al fin y al cabo, lo que pretendemos es ofrecer información para que ganéis vuestros campeonatos y no habrá nada en juego de nuevo hasta noviembre. Mientras tanto, iremos poniendo a punto nuestro sistema de noticias actualizadas (las “Últimas Noticias”) ofreciendo las novedades que se produzcan durante los playoffs de la NBA. Además, habrá artículos repasando esta temporada y proponiendo estrategias para la próxima. Durante el verano vamos a cubrir el Draft de la NBA, las Olimpiadas y los traspasos que se produzcan para, allá por agosto, comenzar con los rankings y consejos que os permitan estar un paso por delante de vuestros competidores el año que viene.
Con la temporada finalizada, vamos a echar la vista atrás y ver qué hemos aprendido:
Como regla básica, los jugadores mantienen su rendimiento de un año para otro. Fíjate en los del equipo que ganó tu liga: a esos tipos son a los que deberías fichar el año que viene. Si no has podido fiarte de alguno de los tuyos (digamos, Ben Wallace), táchalo de tu lista.
En estos meses de descanso, dedícale tiempo a la familia y a mejorar en los estudios y el trabajo. Todos descuidamos esos asuntos durante la liga. Es importante aumentar el rendimiento ahora para justificar las horas muertas ante el ordenador del invierno.
Hay un puñado de aleros (Jason Richardson, Danny Granger, Rudy Gay) a los que hay que prestar atención. Estos tipos: a) son buenos jugadores en equipos perdedores; b) aportan una extraña y muy valiosa combinación de triples, robos de balón y tapones; y c) no reciben el suficiente cariño del resto de managers. Si el año que viene los encuentras disponibles en la tercera ronda del draft, o durante la temporada alguien os los ofrece a cambio de un Mike Bibby, saltad sobre la oportunidad. Si no podéis haceros con ninguno, fichad a Shane Battier.
Recuerda las debilidades de tu equipo. Tendemos siempre a elegir a los jugadores que nos gustan y, por ello, construimos equipos parecidos. Si este año no tenías suficientes asistencias, deberías elegir a un buen base en alguna de las tres primeras rondas del próximo draft.
Chicago es un desastre. No importa si renuevan o no a Ben Gordon o a Luol Deng. Esta temporada sus jugadores se han insubordinado, se han mostrado apáticos en los partidos, han llegado tarde, se han perdido vuelos, han ido a la bolera el día antes del partido más importante de la temporada. Cuando el último jugador fiable del equipo, Kirk Hinrich, hace una temporada espantosa, todo el club está tocado. La vida es más tranquila si no hay nadie de los Bulls en tu equipo. Te estoy mirando a ti, Larry Hughes.
Conoce a Rashard Lewis y Hedo Turkoglu. Sus estadísticas son similares, pero sus roles son diferentes. Lewis es un tirador estático, da pocas asistencias y pierde pocos balones, como Peja Stojakovic, Ray Allen o Anthony Parker. En Orlando, Turkoglu crea jugadas botando el balón. El juego comienza en él, reparte asistencias y pierde muchos balones, como hacen Paul Pierce, Manu Ginobili o Joe Johnson. Ambos han logrado coexistir en un equipo exitoso y no se lesionan.
Andrei Kirilenko es incompatible con Mehmet Okur. Este año comenzó jugando bien porque Okur no lograba coger el ritmo. Una vez que esto sucedió, la aportación de Kirilenko se redujo a ser una fuente irregular de robos y tapones. El antiguo Kirilenko ya no existe; hoy es un jugador mediocre, frágil y a disgusto en su equipo.
Si te levantas todos los días media hora antes para ver qué han hecho tus jugadores durante la noche, tienes un pequeño problema de adicción. Y una ventaja frente al resto de managers.
Gilbert Arenas y Elton Brand deben estar a punto el año que viene. Ambos han pasado la temporada lesionados y pueden convertirse en agentes libres durante el verano. Ninguno de los dos tiene que preocuparte. Siguen mereciendo ser elegidos entre los diez primeros jugadores del draft, pero es posible que el resto de managers tengan dudas y los dejen caer más bajo. Si estás ahí para hacerte con ellos, enhorabuena.
Hace dos años, Dwayne Wade era un enorme jugador con cierta tendencia a lesionarse. Hoy, es un jugador que se lesiona sistemáticamente. Durante su carrera se ha perdido una media de 19 partidos por temporada. A veces, alguien con esa trayectoria es capaz de aguantar un año entero (Baron Davis -terminando contrato-, Marcus Camby -a los 34 años-). Incluso existen casos milagrosos de jugadores que han dejado de lesionarse súbitamente (Zydrunas Ilgauskas, Vince Carter). Es posible asumir riesgos con jugadores medios, pero las estrellas de un equipo ganador deben ser sólidas como rocas. Wade. Davis. Camby. Yao Ming. Gerald Wallace. Tracy McGrady. Jermaine O´Neal. Todos estaban en la lista de jugadores a evitar antes de que comenzara la temporada y una vez terminada siguen allí. Chris Bosh y Caron Butler están cerca de pasar a esa condición. Os estoy vigilando.
Si contábais en vuestros equipos con Marcus Camby, Chris Kaman o Josh Smith, era casi imposible que perdiérais los tapones contra un equipo que no tuviera a otro de los tres. Tal ha sido su dominio. El próximo año Camby puede seguir su verdadera naturaleza y lesionarse, y las estadísticas de Kaman son una rareza provocada por la ausencia de Elton Brand. Sin embargo, Josh Smith es un seguro. Aún no se ha convertido en un jugador determinante en ligas fantásticas, pero eso puede producirse en cualquier momento. El final de la primera ronda del draft o el principio de la segunda es su sitio.
Celtics y Pistons están preparando un cambio generacional. Ambos hacen jugar minutos importantes a sus reservas jóvenes, en especial durante el último tramo de la temporada regular. Lo que menos necesitáis es que los jugadores sobre los que habéis construido vuestros equipos jueguen un máximo de 20 minutos por partido o que el entrenador les conceda esporádicamente noches libres. Mientras los Celtics y los Pistons sigan siendo equipos ganadores, puedes elegir en el draft a cualquiera de sus titulares, pero asegúrate de cambiarlo por otro jugador más fiable antes de que termine el periodo de traspasos.
Los rookies no han demostrado mucho. Kevin Durant mantendrá el año que viene unas estadísticas similares a las de éste, con mejores porcentajes y más rebotes, en un inicio de carrera calcado al de Carmelo Anthony (4ª ronda del draft). Al Horford rondará 14 puntos y 10 rebotes (6ª ronda). Es posible que de entre Rodney Stuckey, Mike Conley y Ramon Sessions surja un gran base. Al Thornton será un buen jugador. Luis Scola, Jamario Moon, Carl Landry, Jeff Green y Thaddeus Young serán útiles. Nada podemos augurar de Greg Oden. Juan Carlos Navarro tendrá un papel secundario allá donde esté.
Confía en Shawn Marion. Está en la situación perfecta para convertirse en el jugador fantástico definitivo: Produce mucho, está en un mal equipo y juega por conseguir un gran contrato. Aún no hemos tenido la oportunidad de comprobar realmente cómo se adapta al juego de Wade, aunque las señales no han sido malas. Marion debería ser elegido entre los ocho primeros del draft.
Hay una estirpe de bases anotadores que hacen buenos números en malos equipos para, posteriormente, decaer hasta desvanecerse. Mike Harris en Toronto. Rafer Alston en Toronto (quizá haya alguna pauta aquí). Mo Williams tiene ese aspecto. Con los cambios en la dirección de la franquicia de Milwaukee y la irrupción del prometedor Sessions, surgen dudas sobre su papel como base acaparador. Observa la post-temporada de los Bucks. Si hay cualquier noticia sobre Williams y Sessions compartiendo el tiempo en la posición de base, no elijas a Williams. Lleva las de perder. Si quieres un sustituto, elige a Devin Harris.
Conoce a Pau Gasol. El Gasol de los Lakers no es muy diferente a de los Grizzlies. Parece que hace 20 puntos y 10 rebotes, pero nunca consigue esos números. De hecho, Gasol jamás ha promediado 10 rebotes por partido. Una previsión realista es: 19 puntos, 8.5 rebotes, 4 asistencias, 1.8 tapones, 54% en tiros de campo y 80% en tiros libres. Números excelentes para una 2ª ronda.
Andrew Bynum y Lamar Odom deberán repartirse el mismo trabajo sucio tras Kobe Bryant y Pau Gasol. Alrededor de 14 puntos, 10 rebotes, un tapón para Odom, otro extra para Bynum, distribuyéndose equitativamente días buenos y malos. No te dejes engañar por el principio de temporada de Bynum o la racha final de Odom: Si todo el equipo comienza sano, ninguno de los dos debería ser elegido antes de la 5ª ronda.
Mike Dunleavy Jr. ha mantenido un nivel excepcional durante toda la temporada. Con Jermaine O´Neal lesionado crónicamente, él y Danny Granger son los referentes ofensivos del equipo. Salvo que se produzca un cambio relevante en la configuración del equipo, Dunleavy no tiene razón para bajar su rendimiento. Una tercera ronda del draft que podrás encontrar disponible en la cuarta o quinta.
Los Nets tienen un pivot para cada situación, todos dignos de una última elección en el draft. Nenad Krstic anota, Josh Boone rebotea, Sean Williams y DeSagana Diop taponan. Ninguno es fiable, pero hay peores opciones a esas alturas. ¿El orden? Boone-Krstic-Williams-Diop.
Dwight Howard no puede ser tu primera elección en el draft, no importa el formato en que juegues. Su porcentaje de tiros libres es terrorífico. En ligas Head-to-Head puedes elegirlo en segunda ronda si eres valiente y tienes una estrategia. En Rottiserie, jamás. ¿Qué puesto ha conseguido en tu liga el tipo que lo tenía este año en su equipo?
No hay mejor manera de conocer a un jugador que observarlo en juego. Mientras ves los playoffs de la NBA, intenta encontrar objetivos para el año que viene. Busca entre los suplentes de los Rockets, Sixers y Pistons, fíjate en cómo usa Denver a J.R. Smith, en la distribución de minutos entre Jose Calderón y T.J. Ford. Saca ventaja. Aún quedan una cuantas lecciones por aprender hasta Junio.

1 comentario por ahora ↓
1 Pol // Abr. 29, 2008 at 11:20 am
Andrea Buag-nani apesta. John “soy el nuevo Pippen cuando juego de titular o una réplica de B.Bowen cuando soy suplente” Salmons puede ser valiosísimo si Artest se va de Sacramento. B.Diaw, ante la evidente decadencia de O´neal, puede ser un jugador parecido a Odom (con matices, claro). Hinrich dejó de ser “la gran esperanza blanca” hace mucho…D.Gooden no es Carlos Boozer. Tyson Chandler pone menos tapones que Anthony Carter o que mi abuela (que por cierto mide 1,50), increible…Earl Watson, por muy bien que juegue, siempre será un jugador mediocre. De Darko “el loco de la colina II” Milicic no te fies nunca. Estoy como loco por saber qué sucede con Ramon Sessions. Sí que hemos aprendido mucho este año…
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